18 de octubre de 2008

AGRESIONES A LA VÍA DE LA PLATA


Selección de imágenes, con atentados y disparates, realizadas a lo largo de la calzada romana llamada "Vía de la Plata", declarada Bien de Interés Cultural (B.I.C.) por la Junta de Extremadura.

© Copyright JUAN GIL MONTES 2008

El "Iter ab Emerita Asturicam", conocido popularmente como “Vía de la Plata” es, junto con la Vía Augusta, la calzada romana más importante de la Península Ibérica. La Vía de la Plata fue la columna en torno a la cual se vertebraron las comunicaciones en la parte occidental de Hispania desde la época romana hasta la Edad Moderna. Construida, en origen, como vía militar en época de Julio César, con la fundación de las colonias de Norba Caesarina y Augusta Emerita adquirirá un nuevo sentido, poniéndose al servicio de los intereses económicos de la administración romana. Actualmente, sus cada vez más escasos vestigios, van desapareciendo por la incuria de los vándalos y la indiferencia de los responsables de las instituciones encargados de su conservación.

Puente romano de la Vía de la Plata sobre el río Guadiana. Mérida (Badajoz)

Reconstrucción de la calzada con materiales modernos y señalización inadecuada.
Ciudad de Cáceres.

Transformador eléctrico situado sobre el firme de la calzada.
Puerto de los Castaños (Cañaveral)


Torre del tendido eléctrico ubicada sobre el lomo pétreo de la Vía de la Plata (Garrovillas de Alconétar)

La calzada destrozada por las labores agrícolas cerca de Mirandilla (Badajoz)
La calzada señalizada por la Junta de Extremadura y arada con tractor en las cercanías de la carretera nacional 630, cerca de Aldea del Cano (Cáceres)

Tractorista arando sobre el empedrado de la calzada romana a las puertas de Mérida

La Vía de la Plata empedrada con grandes losas ocultando su firme primitivo .
Baños de Montemayor (Cáceres) (ICONA 1973)
Miliario arrojado a un vertedero en Casar de Cáceres

Miliario arrojado al río Guadiana en Mérida

Dos miliarios abandonados en las proximidades de la calzada.
(Garrovillas de Alconétar)

Varios miliarios en las cercanías de Carcaboso (Cáceres)
Miliario arrojado junto a una carretera y que no tardará en desaparecer
Miliario recogido en las caballerizas de El Trasquilón (Cáceres)
Miliario excavado y cubierto de basura dentro de una cochiquera.
Carcaboso (Cáceres)

Vertido de escombros sobre el firme de la calzada al sur de Cáceres

El antiguo firme de la calzada eliminado con máquina excavadora para reparar otro camino cercano

La Vía de la Plata cortada por la alambrada colocada por un particular de Casar de Cáceres
Moteros sobre la Vía de la Plata en CaparraMoto cross sobre la calzada romana, señalizada por la Junta de Extremadura en Valdesalor (Cáceres)
La calzada arada con un tractor a lo largo de la finca de Santiago de Bencaliz (Cáceres)
La Vía de la Plata-Camino de Santiago cortada por las obras del AVE
La Vía de la Plata destrozada por las obras del AVE (Octubre 2011)


El Miliario "correo" MP-XXVIII de Santiago de Bencáliz golpeado con un martillo



RÉQUIEM POR LA VÍA DE LA PLATA EN CÁCERES

En los últimos tiempos todo el mundo especula en Cáceres sobre la Vía de la Plata, como si fuera una entelequia, porque muy pocos saben por dónde discurre exactamente su trazado. Algunos sí saben que existió, al menos, desde hace unos dos mil años, que la trazaron los ingenieros romanos durante las guerras contra los cántabros y astures y que los árabes la bautizaron como “al-Balata”. Durante la Reconquista fue frecuentada por los ejércitos leoneses que raziaban al-Andalus, más tarde por los arrieros y el ganado trashumante, por los peregrinos que iban a Santiago y por los extremeños que embarcaban en Sevilla camino de Las Indias.

Pero en estos tiempos de autovías y trenes de alta velocidad, vemos como La Calzada va desapareciendo lenta e inexorablemente sin dejar el menor rastro, a pesar del interés de nuestros políticos por obtener dineros europeos para salvarla restaurando palacios, ermitas, castillos y centros de interpretación relacionados con tan histórica vía de comunicación.

El casco urbano de Cáceres está creciendo rápidamente por todos lados, fagocitando con insaciable apetito cuevas prehistóricas, villas romanas, presas, molinos, caminos de herradura y cañadas ganaderas que sin duda parece que no interesan ya a casi nadie. La misma suerte está corriendo nuestra cenicienta la Vía de la Plata, de la que pronto podrá decirse que “entre todos la mataron y ella sola se murió”.

Cuando se construyó la barriada de la Charca Musia, las ilegales naves industriales se levantaron como hongos sobre las huellas de los que por Valtravieso venían de la Augusta Emerita buscando las caudalosas fuentes de Castra Caecilia.

¿Cuántos cansados caminantes, con sus recuas y sus ganados, saciaron su sed durante siglos en el rebosadero natural de El Calerizo, origen de nuestra ciudad?, convertido hoy en una inmunda charca inundada de ruedas de coches, latas de aceite pesado y basuras de todo tipo semiocultas en el fango.

¿Y qué fue de la cantarina Rivera del Marco que surgía de estas fuentes y que discurriendo paralela a La Calzada, regaba huertas, molía trigos y abastecía de agua los barrios aledaños de la ciudad?.

Por la Ronda de San Francisco, La Calzada ascendía al recinto amurallado de la Ciudad Monumental y descendía por Santiago y por San Blas, haciendo después el camino del Tajo al atravesar los Muelos del Casar. En su trayecto norte La Calzada apenas conserva a lo largo de varias millas un rastro de piedras y arenas, dispersas hoy por las labores agrícolas de siglos, pero impone respeto e impresiona sentir los pasos de todos los que pisaron esta vieja senda.

En la cerca de Campofrío han entrado ya las excavadoras, las grandes bulldozer y las máquinas caterpiller que arrastran todo lo que encuentran a su paso. Los conductores no entienden de piedras milenarias, a los constructores tampoco les interesan, a los especuladores menos y los informes arqueológicos consultados no aclaran nada a pesar que nuestra Universidad cuenta con los más modernos métodos de fotointerpretación aérea, SIG y GPS.
Las obras de la ronda norte de la Ciudad Patrimonio de la Humanidad destrozarán, si Dios no lo remedia, lo poco que quede en esta zona del leve rastro dejado por nuestros ancestros. Despierten nuestras conciencias y hagamos algo, que no sea Cáceres el único lugar donde se interrumpe tan largo y milenario recorrido, nuestros descendientes nos lo agradecerán.

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«En el camino que se ha descubierto en Cáceres está la vía romana de la Plata»


http://www.hoy.es/prensa/20070324/caceres/camino-descubierto-caceres-esta_20070324.html


ISAAC MORENO GALLO, experto europeo en calzadas romanas:
«Ahora que está con las tripas al aire es una buena oportunidad para estudiar la calzada, pero se va a perder», afirma el autor de 'Vías romanas: Ingeniería y técnica constructiva'


Hace varios meses comenzaron unas obras en la zona de la Ronda de San Francisco, para unir el saneamiento de la futura urbanización Vistahermosa al colector general de la Ronda de San Francisco. Las obras han dejado al descubierto un camino antiguo debajo del asfalto de la calle Almonte, que es prolongación de la Ronda de San Francisco, lo que obligó a paralizar las obras para analizar el valor del hallazgo.

El pasado 13 de marzo Hipólito Collado, jefe de la sección de Arqueología de la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura, indicó al Diario HOY que lo que se había encontrado era el lateral de un camino histórico, «pero más que la calzada romana, creo que es un camino medieval del siglo XVI». Añadió que el camino estaba muy mal conservado y que la obra continuará tras documentar bien el hallazgo.
Unos días después, el pasado domingo 18 de marzo, lo que se dio en bautizar como «camino histórico» fue visitado por miembros de la Asociación Amigos de la Vía de la Plata de Extremadura, que llevaron a este lugar a Isaac Moreno, al que consideran como uno de los mayores expertos europeos en calzadas romanas.

Calzada romana

Isaac Moreno ha estudiado los restos hallados bajo el asfalto en Cáceres, y no tiene dudas sobre su gran valor: «Ahí hay una vía romana, y va a ser la Vía de la Plata porque tiene la misma estructura que tiene la Vía de la Plata en otros tramos».
Isaac Moreno, ingeniero técnico de Obras Públicas que trabaja en la Demarcación de Carreteras del Estado en Aragón, ha estudiado las vías romanas en Italia, Francia, Suiza y España. Organiza congresos sobre obras públicas romanas y es el autor del libro «Vías romanas: Ingeniería y técnica constructiva» editado por el Ministerio de Fomento.
Para Isaac Moreno ahora había que aprovechar la suerte de haber encontrado la calzada romana para hacer un estudio en profundidad. «Ahora que tiene las tripas al aire -dice-, es una buena oportunidad para estudiar la calzada; pero esa oportunidad se va a perder porque estos restos deben ser analizados por gente que sabe de caminos antiguos, y los que la están estudiando seguramente no saben».
Señala que los arqueólogos no estudian bien esta materia en su carrera. Isaac Moreno critica que muchos arqueólogos consideran erróneamente que las vías romanas tienen losas en la superficie. Él recalca que las losas y adoquinados en superficie sólo se usaban en las calles de las ciudades. En la parte superior de las calzadas había zahorra natural de canto rodado muy fino que favorecía la pisada del caballo, recordando que los romanos no usaban ni conocían la herradura.
Moreno no quiere entrar en la discusión sobre si debe o no seguir la obra en la Ronda de San Francisco, «seguramente se tenga que poner el colector, pero antes habría que estudiar bien esta calzada, porque es una oportunidad que no se debería perder».

Más pruebas

La Asociación Amigos de la Vía de la Plata de Extremadura comenta que hay pruebas que señalan que el camino descubierto es la Vía de la Plata. Afirma que en la barriada de la Charca Musia, en la calle Océano Atlántico, hay restos de calzada romana que enlazan en línea recta con la ahora descubierta.

Dice que el camino que discurre por la Ronda de San Francisco siempre se ha llamado el Camino de Mérida o de Valtravieso; que hay un topónimo del Arroyo de Plata que desemboca en la Charca del Marco; y que detrás de la Casa-museo Pedrilla, sobre la Ribera del Marco se encontró hace unos años un miliario romano que luego desapareció.

Explica que la caudalosa Fuente del Marco (marco por el miliario que marcaba la zona), con un caudal de más de 90 litros por segundo en verano, era paso obligado para los usuarios de la calzada. Añade que otra prueba es que los romanos enterraban a sus muertos junto a las calzadas, a la salida de la ciudades, y en la actual Ronda de San Francisco y en el Espíritu Santo se encontraron numerosas inscripcionesfunerarias romanas, una de ellas de mármol del soldado romano Quinto Pomponio. Y que cuando se construyó el colegio Donoso Cortés, en la ronda de San Francisco, apareció un cementerio romano de nichos (columbario) en donde se colocaban las urnas cinerarias.
(Sábado 24 de marzo de 2007)


La importancia de la calzada hallada junto a la Iglesia

de Santiago obliga a paralizar la obra


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Plazuela de Santiago de Cáceres, una y cuarto de la tarde. Seis personas miran hacia el mismo sitio, un agujero en el suelo rodeado de vallas. Ex profeso para ellos, alguien ha levantado los tablones que tapaban el hueco, para que puedan ver con detalle lo que se oculta al público. ¿Y qué hay ahí dentro, qué es lo que reúne en torno a un agujero en el suelo a seis hombres, casi todos vestidos con chaqueta, entre ellos un concejal, varios técnicos municipales y un arqueólogo de la Junta de Extremadura?.
Una parte de la respuesta ya la publicó HOY en su edición de ayer. Lo que ha aparecido es lo que queda de una calzada romana, muy probablemente un tramo de la Vía de la Plata a su paso por la ciudad. Es lo que creen varios expertos, y la hipótesis principal con la que trabajan los especialistas de la Consejería de Cultura, Turismo y Patrimonio. El gobierno autonómico sólo confirma que se están estudiando los restos, y emplaza a los próximos días para ampliar la información.
Como suele ocurrir, el hallazgo ha sido casual. En las traseras de la iglesia de Santiago, varios operarios trabajaban en las obras para habilitar el espacio suficiente como para soterrar varios contenedores, conforme a lo establecido para la Ciudad Monumental, donde la basura duerme bajo tierra, más que nada por cuestiones estéticas. Se trata, pues, de una obra municipal, y por tanto, el concejal responsable en la materia está al tanto de la novedad. «Se ha constatado que con mucha probabilidad, se trata de una calzada romana, y habrá que cambiar la ubicación prevista para los contenedores», confirma Miguel López, edil de Obras y uno de los que ayer visitó el lugar.
Eso significaría estar ante la primera evidencia de este tipo en la ciudad. Hay vestigios de este camino a las afueras, por ejemplo en Valdesalor o en Casar de Cáceres, pero ninguna en la capital. En marzo del año 2007, las labores para dotar de red de saneamiento a la urbanización Vistahermosa sacaron a la luz uno similar al de ahora en Santiago. Los especialistas de la Junta determinaron que era de la Edad Media, una contestación que contradecía el criterio de Isaac Moreno, un experto en infraestructuras romanas que visitó Cáceres para ver los restos, invitado por la Asociación de Amigos de Vía de la Plata. Él, ingeniero de Obras Públicas, que ha estudiado estas infraestructuras en España, Francia, Italia y Suiza, autor del ensayo ‘Vías romanas: Ingeniería y Técnica constructiva’ (editado por el Ministerio de Fomento), no tuvo duda: «son las tripas de la Vía de la Plata», aseguró. El gobierno regional no lo valoró de igual forma, y tras varios meses al descubierto, esas piedras históricas fueron tapadas.
Ahora, en la plazuela de Santiago, se vislumbra un final distinto. «Parece claro que es una calzada romana, y lo que hay que confirmar es que se trata de la Vía de la Plata», anticipa Miguel López. Para ello, continuarán las excavaciones, que tienen como objetivo obtener más datos arqueológicos, evidencias que permitan aclarar con exactitud si corresponde a un tramo del histórico trazado entre Mérida y Astorga. Por tener una referencia, los restos hallados presentan algunas diferencias respecto a la calzada romana que se puede ver en Mérida, en el edificio de las consejerías. La que ha aparecido en Cáceres es más imperfecta, más propia de las que se localizaban a las afueras de las urbes que en su interior, y según las primeras estimaciones, tuvo uso hasta el año 1300, aproximadamente.
Junto a las piedras han aparecido también restos humanos, entre ellos un cráneo, aunque este tipo de vestigios no tienen mayor importancia. Su origen es conocido: enterramientos que se solían hacer cerca de los templos religiosos, en este caso junto a la iglesia de Santiago.
La importancia del hallazgo ha obligado al Consistorio a cambiar sus planes sobre la ubicación de los contenedores soterrados, que tendrán que desplazarse unos pocos metros, hasta quedar frente al palacio de Godoy.
No muy lejos de allí, en la plaza de la Soledad, junto a la ermita de Santa Clara, también aparecieron hace unos días unos restos arqueológicos, durante una obra de Iberdrola. En este caso, sin embargo, su valor es mínimo. Eran ruinas de una antigua vivienda sin trascendencia histórica alguna. Tanto es así que han sido tapados y la obra continúa a su ritmo. A este segundo hueco no se asomó ayer nadie vestido con chaqueta.
Juan Gil, Geólogo, | Pte. Asociación Amigos de la Vía de la Plata:
«¿Y qué otra cosa va a ser sino la Vía de la Plata?», se pregunta Juan Gil Montes, geólogo y presidente de la Asociación de Amigos de la Vía de la Plata de Cáceres. Y lo dice con datos en la mano. A bote pronto, cita tres argumentos sólidos que apoyan que los restos hallados en la plazuela de Santiago pertenecen a ese histórico trazado de la época romana. El primero es que se trata de un camino de seis metros de ancho, «o sea, veinte pies, que es la anchura de la Vía de la Plata», ilustra el experto.
El segundo argumento es la ubicación. «La Orden de Santiago -explica Juan Gil- ya dejó escrito en su ‘Bularium’, una especie de libro en el que recopilaban sus obras, que la iglesia de Santiago se construyó ‘ripa calzatam’, es decir, cerca de la calzada». De hecho, la Vía de la Plata entraba en Cáceres por Charca Musia, seguía por la ronda de San Francisco, el puente de San Francisco y la calle Miralrío, continuaba por el aljibe, la calle Caleros y llega a la altura de la iglesia de Santiago, la auténtica referencia para los peregrinos que llegan a la ciudad. Después continuaba por la calle Sande hasta la ermita de San Blas, luego el cementerio y sigue en línea recta hasta Casar de Cáceres.
Por su anchura, por su ubicación y por lo que dice el ‘Bularium’ de la Orden de Santiago, Juan Gil no tiene dudas de que se trata de la Vía de la Plata. «Al estar en un lugar tan transitado, será difícil que pueda hacerse algo para que quede expuesta al público -razona-, es más probable que la acaben volviendo a tapar, pero sería muy positivo que la estudiaran bien, con detalle, que quedara claro que se trata de la Vía de la Plata y que quedara constancia de su existencia, con fotos e imágenes».
(Cáceres, 27 de Febrero de 2009)

Fuente: DIARIO HOY, Edición digital.

http://www.hoy.es/20090227/caceres/importancia-calzada-hallada-junto-20090227.html

La Junta termina la investigación en el yacimiento después de tres meses y medio con la excavación abierta, que volverá a taparse.


Se confirma que los restos arqueológicos hallados en Santiago son la calzada romana
Estado de las obras del yacimiento de la Plaza de Santiago, donde se ha encontrado el tramo de la calzada romana.
Confirmado. Los restos arqueológicos hallados en la Plaza de Santiago se corresponden con un tramo la calzada romana y se puede datar en el siglo I después de Cristo. Son las conclusiones de la investigación llevada cabo en los últimos tres meses, desde que se descubrieron los primeros restos a finales de febrero en las obras municipales de ampliación de una batería de contenedores soterrados. Una vez terminado el estudio y la catalogación de lo que se ha encontrado, el tramo de calzada volverá a ser enterrada ya que no se considera viable poner al descubierto el hallazgo para su contemplación por el público.
Según ha podido saber este periódico, el estudio arqueológico llevado a cabo por la Junta de Extremadura ha terminado ya y entre sus conclusiones se apunta que, en efecto, bajo el pavimento de la plazuela trasera de la iglesia de Santiago se encuentra una calzada romana, aunque el estudio no se atreve a identificarla concretamente con la denominada Vía de la Plata. Sí considera que es una calzada y que es romana, probablemente del siglo I ya que en esa época se pueden datar los objetos encontrados al margen de la base de piedra que conforma la propia calzada. Han sido hallados pequeños objetos, como vasijas, identificados en la etapa romana. Asimismo se han encontrado también restos humanos, huesos y cráneos, pero en este caso se trata de enterramientos medievales, del siglo XIII, algo que no reviste mayor importancia ya que es conocido que los alrededores de los templos eran utilizados para los entierros.
La importancia del hallazgo reside, pues, en la identificación del histórico camino romano, que la asociación cacereña de Amigos de la Vía de la Plata no tiene reparos en identificarlo como perteneciente a tal vía. «¿Qué otra cosa va ser sino la Vía de la Plata?», afirma Juan Gil Montes, geólogo y presidente de este colectivo que señala que no puede ser otra cosa que tal camino por la ubicación de los restos en el entorno de Santiago, un templo que se construyó sobre la Vía de la Plata, según consta documentalmente. Además, hay que tener en cuenta que este punto es parte del trazado documentado de la vía romana que unía Mérida con Astorga, que entraba en la ciudad por la Charca Musia y salía hacia la carretera de Casar de Cáceres, tras pasar por la ciudad. En todo caso, el estudio arqueológico tan solo se atreve a barajar que se trata de un camino de la época romana y que se extiende hasta donde está la iglesia de Santiago.

Hipótesis:
Precisamente, con la hipótesis de que se trataba de la calzada romana, los arqueólogos de la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Extremadura decidieron iniciar el estudio tras paralizar la obra que estaba realizando el Ayuntamiento a finales del pasado mes de febrero, obra consistente en la instalación de una nueva batería de contenedores soterrados en la Plazuela de Santiago. Los primeros restos, consistentes en unas capas con piedras, fueron etiquetados para determinar si se trataba del pavimento de la calzada. Después, con la colaboración de los operarios de obras del propio Ayuntamiento, los expertos han seguido excavando y ampliando la cavidad abierta en principio para la obra de los contenedores. El estudio se ha prolongado por espacio de más de tres meses, aunque el Ayuntamiento estaba interesado desde el principio en poder cerrar esta obra antes de llegar la Semana Santa. Sin embargo, los estudios continuaron hasta ahora y en breve podrá cerrarse la excavación para restituir el firme a la plazuela de Santiago.
En principio, ni la Junta ni el Ayuntamiento consideran viable poner en valor este hallazgo por su interferencia con el propio desarrollo del tránsito urbano en la plazuela. No obstante, sí se ha considerado necesario datar y catalogar lo encontrado como base científica ya que lo interesante de este descubrimiento viene determinado por el hecho de que la calzada romana presenta vestigios visibles cerca de la ciudad, como en Valdesalor o en Casar de Cáceres, en total 40 kilómetros dentro del término municipal cacereño, pero no dentro del casco urbano, donde hay 5 kilómetros.
Sí es sabido por dónde discurría y el entorno de Santiago es emblemático al constituir después, con el paso de los siglos, la base del Camino de Santiago para los peregrinos mozárabes, según señala Juan Gil Montes, que da cuenta del trazado: al sur de Cáceres, en las cercanías del campamento militar de Santa Ana, se encuentran varios tramos de calzada perfectamente conservados. Más adelante la vía enfila recta hacia la Puerta de Mérida de la ciudad monumental hasta la Charca Musia, donde desaparece bajo la calle Océano Atlántico.

Trazado:
La calzada sigue en línea recta por el campo próximo a la ermita del Espíritu Santo hasta alcanzar la caudalosa Fuente del Marco; continúa desde aquí paralela a la Ribera del Marco, confundiéndose con la actual Ronda de San Francisco. Sigue por la calle Mira al Río que conduce al Arco del Cristo. Una derivación de la calzada se dirigía hacia la Puerta de Mérida desde el puente de San Francisco, y otra penetraba a través de la Puerta del Cristo en el recinto amurallado de la ciudad monumental para salir por la Puerta de Coria. El camino principal, sin embargo, bordearía las murallas para llegar a la Plaza de Santiago a través de Caleros.
«Precisamente, la monumental iglesia de Santiago -explica Gil Montes- se construyó extramuros de la ciudad y sobre la Vía de la Plata, 'ripa calzatam', según reza en el Bularium de la Orden Militar de Santiago, orden creada en esta iglesia en el año 1170 por el rey Fernando II de León, que encargó a un grupo de trece caballeros, conocidos como Los Fratres o Caballeros de Cáceres, la defensa de la ciudad y la protección de los peregrinos mozárabes que hacían el Camino de Santiago por la Vía de la Plata».

(Cáceres, 11 de Junio de 2009)

Fuente: DIARIO HOY, Edición digital.

http://www.hoy.es/20090611/caceres/confirma-restos-arqueologicos-hallados-20090610.html
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